Nadie tiene la visión completa
Usuarios, servidores, licencias y proveedores quedan repartidos entre personas sin un responsable técnico central.
Administramos entornos cloud y plataformas empresariales de forma continua, como extensión del equipo interno o como responsable especializado de su operación.
Usuarios, servidores, licencias y proveedores quedan repartidos entre personas sin un responsable técnico central.
Los cambios se resuelven sin una visión permanente de arquitectura, dependencias, capacidad y costos.
Las plataformas requieren gestión especializada, pero no necesariamente un equipo interno dedicado a cada tecnología.
El servicio se dimensiona según plataformas, infraestructura, criticidad, frecuencia de cambios y capacidad interna existente. No todos los entornos necesitan el mismo nivel de cobertura.
Administración de Microsoft 365, Google Workspace, identidades, accesos, licencias y colaboración.
Seguimiento técnico de Azure, AWS, Google Cloud, servidores, respaldos y servicios asociados.
Seguimiento de capacidad, cambios, dependencias, costos y proveedores bajo criterios definidos.
Migraciones, implementaciones, optimización y cambios planificados sobre el entorno.
Documentamos plataformas, usuarios, proveedores, riesgos y prioridades.
Definimos alcance, responsables, canales y frecuencia de seguimiento.
Asumimos la gestión de forma ordenada junto a los responsables actuales.
Administramos, reportamos y priorizamos mejoras sobre el entorno.
No como enfoque principal. Administramos plataformas e infraestructura cloud, identidades, licencias, cambios y proveedores. El soporte general a dispositivos o aplicaciones de usuario requiere un alcance separado.
Normalmente sí. Se define un alcance recurrente según plataformas, cantidad de usuarios, criticidad, frecuencia de cambios y capacidad interna del cliente.
Sí. Podemos actuar como capacidad especializada para cloud y plataformas, manteniendo responsables, canales y decisiones coordinadas con el equipo interno.
Los cambios menores pueden formar parte de la operación acordada. Los proyectos de mayor alcance se evalúan y planifican por separado para definir riesgos, tiempos y responsabilidades.
Una conversación inicial permite identificar alcance, dependencias, riesgos y prioridades sin comenzar por licencias o productos.